La primera vez que hice el amor, tenía una camisa blanca y la sonrisa desalineada. No me desvestí ni abrí las piernas... no toque la espalda de mi amante; La primera vez que hice el amor estábamos rodeados de personas y de sol, en el aula del colegio. Estallé de risas a modo de orgasmo y conocí la plenitud de saberme amada y deseada en el mismo instante. De eso se trata el amor, entendí. Él me hacía cosquillas en medio de una nube de tizas blancas y verdes a la orilla del pizarrón. Me acercaba con torpeza a sus ojos profundos, brillantes y azules. Me celebraba mordiéndose los labios y yo aprendía que el calorcito de sus brazos era el paraíso que describían las novelas de la biblioteca de mi casa. Desde esa tarde soy más mía y siempre un poco de él, aunque nunca se lo haya confesado. Desde aquella tarde entiendo que la luz del sol es el componente inevitable de todas mis experiencias sagradas. Energía lumínica y ventanas abiertas. Pur...
para Juan: Oportunamente llegan a veces, con tu poca prisa y tus brazos de domingo… Los traes sobre la boca, pero sospecho que no pertenecen a este mundo. Esos besos tuyos sobre mi frente han demostrado su poder ansiolítico, analgésico y afrodisíaco en repetidas oportunidades. A mí me sobran momentos donde carece la calma, la vida me duele y olvido el deseo. Bendito el momento en que se arrojan de tus labios y conquistan mi cabeza con su humedad y su tibio mecanismo. De repente mi sensibilidad toda, reside sobre mis ojos. Por unos instantes la gravedad es cero y el núcleo de mi masa corporal son tus manos que envuelven las mías. Si me besas en la frente, despojas la ruidosa erección de mis miedos. Te regalo a cambio mi sonrisa y mis lunares.
Y creo que deberías saber... Cuándo la luz del amanecer me dibuja las curvas que definen la mujer que soy ahora, ajena a la nena tierna de la que te enamoraste años atrás, en esas luces suelen viajar azules tus miradas apagadas y presas de ternura contenida y anestesiada. Percibo a los kilómetros, durante las mañanas tristes, tu sombra tenue e incandescente que me abraza y me sostiene en el océano de recuerdos en que navega mi mente y mi corazón a veces distanciado de mi realidad. 2015
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